Macondo revive: La FIL Guadalajara presenta la primera serie de “Cien Años de Soledad”

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2024 fue el escenario de la presentación de la serie “Cien Años de Soledad”, la primera adaptación audiovisual de la icónica novela de Gabriel García Márquez, producida por Netflix. Durante el evento, Natalia Santa y Camila Burgés, guionistas de la serie, junto con Daniel Marquínez, de la Fundación Gabo, hablaron sobre los desafíos creativos, técnicos y narrativos detrás de la producción, así como la relevancia del legado de García Márquez en la actualidad. Las guionistas destacaron la complejidad de adaptar una narrativa no lineal como la de la novela, transformándola en episodios temáticos que preservaran el espíritu del realismo mágico y la profundidad de los personajes. 

Desde la Fundación Gabo, se enfatizó que esta adaptación no busca reemplazar al libro, sino complementarlo, acercando su mensaje a nuevas audiencias mientras se promueven oportunidades para las comunidades caribeñas vinculadas al legado del autor. Con un estreno programado para el 11 de diciembre en Netflix, la serie promete ser un fenómeno cultural que conecte a generaciones jóvenes con una historia que sigue resonando a nivel global por su vigencia y universalidad.

Por Vanessa Briseño @nevervb

Fotos Vanessa Briseño y Netflix Latinoamérica

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2024 (FIL) fue el escenario para la esperada presentación de la serie “Cien Años de Soledad,” la ambiciosa adaptación de la obra maestra de Gabriel García Márquez, producida por Netflix. En el primer día de actividades, Natalia Santa y Camila Burgés, guionistas de la serie, junto con Daniel Marquínez, representante de la Fundación Gabo, compartieron detalles sobre los retos y logros detrás de la producción, moderados por la comunicadora Laura García. 

Laura destacó la magnitud del proyecto, señalando que llevar al lenguaje cinematográfico una narrativa tan icónica implicó superar múltiples complicaciones, desde respetar las exigencias del autor hasta preservar el espíritu del realismo mágico que define a la novela. Tras la proyección del tráiler, la conversación giró en torno al legado de García Márquez y cómo esta serie busca conectar a las nuevas generaciones con su obra inmortal.

Las guionistas de la adaptación, Natalia y Camila compartieron sus experiencias con la lectura y adaptación de la icónica obra de Gabriel García Márquez. Camila recordó sus intentos iniciales de leer la novela a los 14 años, señalando que le tomó tres intentos superar las primeras páginas:

“No es un libro fácil (…) tienes que llegar en un momento específico para que se abra”. Una vez superado ese obstáculo, se sumergió en la lectura de manera intensa y apasionada. Para la adaptación, confesó haber releído el libro innumerables veces, al punto de tener múltiples ejemplares marcados y subrayados. “El libro siempre fue la fuente principal (…) cuando no sabíamos hacia dónde ir, era como si el libro te llamara, y en sus páginas siempre estaba la respuesta”, explicó.

Por su parte, Natalia reflexionó sobre los desafíos de adaptar una obra tan compleja y significativa, describiendo el proceso como uno de cuestionamientos profundos en el cuarto de escritores: “La pregunta que nos hicimos fue: ¿por qué queremos hacer esto?” Subrayó que la relevancia de la novela radica en su capacidad para analizar temas como la violencia endémica en Colombia y Latinoamérica, y cómo las sociedades parecen condenadas a repetir los mismos ciclos.

También destacó el reto de transformar la narrativa no lineal de García Márquez en arcos comprensibles para una audiencia contemporánea, tomando como ejemplo el desarrollo del coronel Aureliano Buendía: “Cómo hacemos para mostrar eso (…) en un arco lineal que cualquier espectador pueda entender y relacionarse con ese personaje”, mencionó. Ambas guionistas coincidieron en la vigencia y universalidad de la obra, que sigue resonando a medio siglo de su publicación.

Natalia Santa y Camila Burgés, guionistas de la serie, junto con Daniel Marquínez, de la Fundación Gabo (Foto: Vanessa Briseño).

Así mismo, Daniel, representante de la Fundación García Márquez, destacó que no hubo temor por parte de la institución ante la adaptación de Cien años de soledad al formato audiovisual, ya que la serie brinda una nueva vida a la historia, respetando su esencia. 

Señaló que García Márquez no veía el libro como un producto terminado, sino como un medio para explorar la realidad y alcanzar una utopía contraria, centrada en la búsqueda de una segunda oportunidad para las generaciones condenadas a la soledad y la violencia. Daniel enfatizó que esta es la primera adaptación audiovisual de la obra y que, lejos de reemplazar al libro, lo complementa, haciendo más accesible su mensaje a nuevas audiencias. Además, celebró que la difusión a través de Netflix permitirá que millones de personas alrededor del mundo conozcan una historia profundamente vinculada a la región latinoamericana, promoviendo mayor conocimiento, tolerancia y unión.

Por otro lado, las guionistas destacaron que trasladar el realismo mágico de García Márquez al lenguaje audiovisual implicó conversaciones conceptuales profundas sobre lo que este género representa. Camila explicó: “Lo que teníamos claro es que nosotros pensábamos que el realismo mágico más allá de ser un elemento mágico, nos hablaba de esta intención de Gabo de mostrar cómo en nuestra región, en el Caribe colombiano, conviven y se yuxtaponen la belleza, la poesía, pero también la barbarie”. 

Stand de “100 Años de Soledad” en la FIL (Foto: Netflix Latinoamérica).

Este enfoque requirió un esfuerzo por evitar representaciones que pudieran parecer fantasiosas, ya que el reto estaba en reflejar en la pantalla esa dualidad inherente a la obra de García Márquez. Además, adaptaron la narrativa del guión para que cada departamento técnico pudiera materializar elementos icónicos, equilibrando la fidelidad a la novela con las exigencias técnicas de lo audiovisual.

Igualmente, Natalia señaló que el diseño y la producción de Macondo representaron un desafío logístico y artístico de enorme magnitud. La construcción física del espacio, basada en una investigación detallada sobre el litoral del Caribe colombiano, implicó recrear cada elemento, desde la arquitectura hasta el vestuario, con un nivel de precisión casi obsesivo, ya que la producción contó con alrededor de 130 edificaciones, donde hubo personas expertas en patrimonio, botánica, ingenieros, carpinteros, escultores, diseñadores escénicos, diseñadores gráficos, arquitectos, herreros, entre más profesionales que se involucraron en todo el proceso de construcción del universo en la serie. 

Las modificaciones requeridas por las necesidades narrativas y técnicas también fueron significativas, como ajustar líneas de diálogo en función de detalles históricos. Natalia subrayó cómo reorganizaron eventos y fusionaron personajes para transmitir momentos esenciales sin perder el núcleo de la novela: “Hacíamos que los episodios fueran muy concretos y muy cerrados en términos temáticos. Entonces, el episodio de la guerra, el episodio del amor, el episodio de la amistad de los hermanos”, comentó Natalia. Este enfoque ayudó a dar coherencia a la narrativa audiovisual, respetando la complejidad y riqueza del universo literario de García Márquez. 

En esa línea, la investigación para adaptar la obra de Gabriel García Márquez requirió un análisis profundo de los contextos históricos que atraviesan el relato, particularmente en la transición de un tiempo mítico a uno histórico. Natalia comentó que, aunque la primera parte de la historia tenía como principal referencia el libro y sus descripciones imaginarias, el proceso se complejizó al abordar eventos de la obra como la llegada del gobierno a Macondo, el inicio de la violencia y la Guerra de los Mil Días. 

Esto los llevó a explorar mapas geográficos para recrear el trayecto de la familia Buendía desde su origen en la Guajira hasta Macondo, mientras que en la segunda parte tuvieron que investigar expresiones antiguas y momentos históricos clave, como la masacre de las bananeras. Según Natalia, entender estos sucesos fue crucial para transmitir las capas de realidad que García Márquez entrelazó en su obra: “La investigación fuerte, cuando sí tuvimos que entrar a entender más allá del mundo Macondo, es cuando llega la guerra y empieza a atravesar la obra”.

Uno de los principales retos creativos que enfrentó el equipo de guionistas al adaptar Cien años de soledad fue decidir qué elementos narrativos incluir y cuáles dejar fuera, dado el inmenso universo construido por García Márquez. Camila explicó que, aunque no hubo conflictos significativos en el equipo, el proceso exigió numerosas conversaciones para determinar el contenido esencial de la serie. Esto implicó un ejercicio constante de edición, como lo describió Natalia

“Era un ejercicio de edición (…) de tener un machete en la mano y ser muy agudas en esto lo estamos metiendo porque nos parece hermoso, pero no cabe”. La complejidad radicaba en equilibrar la riqueza narrativa del libro con las limitaciones de tiempo y formato, ya que debían contar cien años de historia en 16 horas, abordando no sólo los eventos principales, sino también las motivaciones y arcos de los personajes.

Otro desafío fue la reinterpretación de escenas y personajes para llenar los vacíos narrativos que García Márquez dejaba intencionalmente. Camila comentó que en la novela, el autor a veces describe acciones de manera vaga, como cuando menciona que Rebeca y Amaranta salieron por la puerta, sin detallar lo que ocurre detrás de ella.

Las guionistas debían imaginar esas situaciones y decidir cómo representarlas en pantalla, un proceso que generaba discusiones productivas y colaborativas dentro del equipo. A esto se sumaron las múltiples reescrituras, que Natalia calificó como “una bestialidad”, ya que cada guion era revisado a fondo no solo por las guionistas, sino también por equipos de producción, dirección y diseño. Este trabajo minucioso aseguraba que los detalles, como la edad de o la evolución de los personajes, fueran coherentes con la narrativa y con el universo visual de la serie.

Finalmente, Daniel señaló que desde la fundación se espera que el estreno de la serie no solo genere un impacto mediático, sino que se traduzca en beneficios concretos para las comunidades relacionadas con el legado de García Márquez. Expresó su deseo de que este fenómeno no se convierta en “un boom pop transitorio”, sino que, por ejemplo, cualquier turismo que pueda desarrollarse a partir de la serie “realmente beneficie a los habitantes del Caribe colombiano”. 

Así mismo, subrayó la importancia de que el legado del autor sea una fuente de oportunidades y construcción para las personas, más allá de ser una simple fiebre pasajera. Además, destacó el papel de la fundación en la promoción de este legado, explorando nuevas formas de contribuir al propósito del autor y evitando limitarse únicamente a lo que ya está escrito o dicho sobre su obra. 

La serie “Cien Años de Soledad” producida por Netflix, llegará con sus primeros ocho capítulos a la plataforma el 11 de diciembre.

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Vanessa Briseno
Vanessa Briseno
Melómana por excelencia y apasionada de la lectura. Creo firmemente que el periodismo es una gran herramienta que te permite contar historias reales desde la verdad.

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